Las provincias argentinas podría terminar 2011 con un rojo de $ 13.444 millones, en el peor de los escenarios planteados por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), que supone una aceleración del ritmo de crecimiento del gasto. Ese déficit fiscal se daría si el año termina con un incremento total del gasto del 35% y una suba de los ingresos del 31%, de acuerdo con una hipótesis elaborada por el Iaraf.
El estudio señala que para que las administraciones provinciales logren un superávit en sus cuentas, el gasto primario debería aumentar con respecto al año pasado a una tasa ubicada por debajo del 30%. En la hipótesis de que el alza se diera al 27%, el resultado sería positivo en $ 5.270 millones.
Otro escenario posible descripto en el informe es el de un gasto creciendo a un 33%, lo que derivaría en un déficit de $ 9041 millones, equivalente al 0,51% del producto bruto interno (PBI).
El trabajo indica que lo más probable es que el incremento de los gastos se ubique en un índice que ronde el 31%, teniendo en cuenta "el comportamiento definitivo de los recursos enviados por la Nación a las provincias en concepto de coparticipación y Fondo Federal Solidario, y del buen desempeño que han tenido las recaudaciones propias de las provincias durante los primeros nueve meses de 2011".
Las hipótesis de un gasto creciendo al 33% o al 35% prevén signos negativos en el resultado primario de las provincias, agravados por el monto de intereses de deuda por pagar en el año, por $ 4.000 millones. En el caso de que las erogaciones crezcan, en cambio, un 27% anual, el resultado primario sería positivo y el signo no llegaría a cambiar tras la contabilización de las obligaciones financieras.
El Iaraf recuerda que en 2010, y después de tres períodos consecutivos con las cuentas en rojo, el conjunto de provincias obtuvo un superávit, pero con la ayuda del gobierno nacional, que distribuyó $ 9.808 millones a través del programa de desendeudamiento de las jurisdicciones provinciales. Ese programa se desarrolló a través del otorgamiento de fondos de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) por la cifra mencionada (esos recursos se habían ido acumulando sin distribución) y también mediante la reprogramación de la deuda que con el Estado nacional mantenían las provincias que adherían al programa.
Considerando en las cuentas el pago de esos ATN, el resultado final para 2010 en el consolidado de las provincias fue de $ 5.487 de superávit. Sin ese traspaso de recursos, en cambio, las provincias habrían cerrado el año con un rojo de $ 4.321 millones. Con esos fondos distribuidos, las provincias lograron romper con un período de tres años de resultado deficitario; en 2009, el resultado negativo había sido de $ 11.308 millones.
Con vistas a 2012, las provincias están atentas a que finaliza el período de gracia para pagar los servicios de la deuda con el gobierno nacional y, según recuerda el informe del Iaraf, esa realidad explica por qué muchas provincias están buscando alguna manera de obtener más recursos para financiar sus gastos, sea a través de un mayor endeudamiento o de mayores impuestos.